El mejor jugador argentino de todos los tiempos volvió al parquet de S.A.G. Villa Ballester en una noche inolvidable para el handball argentino. Pese al empate de su equipo ante San Fernando Handball por la tercera fecha del Torneo Metropolitano Clausura, el mundialista se vistió de fiesta para celebrar y recibir de brazos abiertos uno de sus hijos pródigos. Además, la Fe.Me.Bal. anunció la creación de un reconocimiento anual que llevará su nombre.

El anuncio impactó a todos, como no podía ser de otra manera. El 9 de julio, fecha patria para nuestro país, S.A.G. Villa Ballester anunció el regreso de Diego Simonet al club, para la participación en el Nacional de Clubes Adultos A, torneo del que es campeón defensor. Una noticia tan impresionante como improbable, porque como él mismo había manifestado, por el momento, su vida continuaría junto a su familia en Montpellier, la ciudad que lo cobijo y lo vio transformarse en ídolo durante los últimos 13 años.
Sin embargo, ayer por la noche, 18 años después de su última aparición con la camiseta del club que lo vio nacer handbolísticamente, Diego formó parte del plantel de Gastón González Arias que empató ante San Fernando Handball por 25-25 en el mundialista, por la tercera fecha del Torneo Metropolitano Clausura. El marco fue inmejorable. El estadio, lleno de grandes y chicos que se acercaron a ver al astro, vivió una de esas noches que suelen recordarse por mucho tiempo.
Cientos de personas se fundieron en aplausos y tomaron rápidamente sus celulares para capturar cada momento de Diego sobre el parquet renovado del club de Villa Ballester. Una vez terminada la entrada en calor, llegó el momento del primer reconocimiento de la noche, que llegó por parte de S.A.G. Villa Ballester hacia la Fe.Me.Bal. Luis Propato, presidente de la institución bonaerense, entregó una camiseta enmarcada de Diego Simonet a Gustavo Malventano, presidente de la federación, en reconocimiento por su acompañamiento permanente y por el trabajo conjunto en el desarrollo y crecimiento de nuestro deporte.
La velada continuó con la presentación del partido, que tuvo como protagonista al primer argentino campeón de la EHF Champions League. Tras el ingreso de ambos planteles, Diego esperó bajo un túnel inflable, instalado en una esquina de la cancha. Ante los aplausos de todo el estadio, el tres veces olímpico con Los Gladiadores, ingresó de la mano de cuatro jugadores de las divisiones inferiores del club, chocó manos con los jugadores de San Fernando Handball, se abrazó con Guido Riccobelli y Federico Fernández, ex compañeros de selección durante tantos años, y llegó el momento del saludo con su hermano mayor y sus compañeros de equipo.
En representación de la Subcomisión de Handball de la institución, Verónica Martínez y Pablo Pillarou le hicieron entrega de una camiseta del club con su número, enmarcada, que quedará como recuerdo de una visita inolvidable; mientras que de manos de Christian Gamm e Ignacio Cahia, miembros de la Comisión Directiva del club, recibió un pedazo de la historia del club, dos trozos de las maderas que fueron reemplazadas a comienzos de este año, el mismo parquet sobre el cual dio sus primeros pasos.
Finalmente, el último reconocimiento llegó por parte de la Federación Metropolitana de Balonmano, que anunció la creación de una distinción anual que premiará al mejor atleta de cada rama de la máxima categoría metropolitana, la Liga de Honor Hipotecario Seguros, y que llevará el nombre de Diego Simonet. Gustavo Malventano, y Ezequiel Martins, presidente y prosecretario de la Fe.Me.Bal. respectivamente, le entregaron la primera estatuilla al crack.

El final de la parte protocolar dio paso al inicio del partido. El ingreso de Diego, a los 10 minutos de la primera parte, arrancó aplausos desde todos los rincones del estadio colmado, que se multiplicaron en fuerza cuando 40 segundos más tarde convirtió el primero de sus tres goles de la noche. El primer pase del partido lo recibió de manos de su hermano mayor e ídolo, Sebastián, que minutos más tarde se iría descalificado.
Al entretiempo, S.A.G. Villa Ballester, que ofició de visitante en su propia cancha tras la cesión de localía por parte del conjunto de San Fernando, vencía 10-16. La diferencia en el tanteador llegó a ser de nueve goles en el complemento, pero el equipo conducido por Elio Fernández ejecutó una remontada que terminó opacando la fiesta para los de González Arias.
A falta de 12 segundos y con el tablero 24-25 en favor de los vestidos de rojo, Ignacio Martino le tapó un mano a mano a Francisco Facio. El arquero sacó rápido para Federico Fernández, que esperaba cerca de la mitad de la cancha y la pasó hacia la derecha para Juan Ignacio Noto, el primera línea soltó hacia la izquierda para Agustín Cesio, que ensayó un bajo cadera que se metió en el primer palo de Andrés Pinter para conseguir el empate y desatar la euforia en el banco local. Paradójicamente, fue el número 6 el que terminó cerrando el resultado en la noche de Villa Ballester.
El final del partido estuvo lejos de ser el final de la noche para Simonet, que tras atender pacientemente a la prensa acreditada en la zona mixta, volvió a la cancha para firmar autógrafos y sacarse fotos con más de una centena de personas que lo esperaron detrás de un corralito improvisado en una esquina del parquet. Diego posó con su característica sonrisa, firmó camisetas de distintos clubes, de la selección, carcasas de celulares, cartas, dibujos y fotos; yendo de un lado a otro del reducido espacio en el que los seguidores de todas las edades se apiñaron para estar cerca del ídolo por un momento. Poco más de una hora después, fue su hermano Sebastián quien llegó al ‘rescate’. Es que todavía lo esperaba la cena post partido en el restaurante del club, en el que otras tantas personas aguardaban su presencia.
Desde el lunes, en Córdoba, comenzará la segunda parte del viaje de Diego en Argentina. Con el encuentro ante Sol de Mayo por la primera fecha de la zona A del Nacional de Clubes Adultos A, S.A.G. Villa Ballester iniciará su camino hacia la defensa del título con el verdadero mejor refuerzo del torneo, con el regreso de uno de sus hijos pródigos, con el mejor jugador argentino de todos los tiempos entre sus filas; sin embargo, el mayor privilegio será de los amantes del handball, que por algunos días volverán a disfrutar de su magia en el 40×20.








Fotos: Fe.Me.Bal. / Peri Soler