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Punta Chica 1955.
Empezando por la izquierda: Parados: M. A. Papa, Gayer, Opitz, Sommerrer, Juan Jung, Feuchtr, Alfredo Nosthschtein (Presidente). Abajo: Schremp, Miguel Jung, Egon Höch, Stepacher y Gustavo Hlazig.


 

BALONMANO ACTUAL:
Todos estos juegos de características similares se van perfeccionando. Durante la Primera Guerra Mundial, y practicado por mujeres, el Toor-ball adquiere en Alemania cierta popularidad. Ha llegado el momento de estructurarlo y son Karl Schelenz, profesor de la Escuela Normal de Educación Física y Deportes de Berlín y Karl Diem, autor de la Historia Universal del Deporte, los que entre 1917 y 1919 "inventan el balonmano", escribiendo este último el reglamento en 1919.
Otra versión, difundida desde Uruguay, relata la "construcción" de un deporte mezcla del baloncesto, rugby, fútbol y pelotamano, por parte de D. Antonio Varela, profesor de Gimnástica en el año 1914, desarrollándose de tal forma que en 1918 se disputa el primer partido de balonmano en Montevideo. Esta línea argumental asegura que soldados alemanes, principalmente marinos, retenidos en Montevideo durante la Primera Guerra Mundial, importaron el juego a Alemania una vez finalizado el conflicto bélico.

La auténtica realidad es que a primeros de los años 20 ya se jugaba balonmano fundamental entre 11 jugadores, en un campo de fútbol y con áreas a 13 metros de la portería; el balón que en su origen fue el de fútbol, ahora más pequeño, midiendo de 58 a 60 cms. de circunferencia.
En 1925 se celebra el primer partido internacional masculino de balonmano a once: Austria: 6 - Alemania:3 y el primer partido internacional femenino de balonmano a once: Austria: 5 - Alemania: 3.
En Suecia, y a través de Wellstrom, se introduce el Handbolt. En Rusia, en el año 1913, se organizan competiciones entre 7 jugadores y en terrenos reducidos con normas parecidas a las del balonmano.
A partir de aquí las versiones son contradictorias, quizá la más digna de crédito sea aquella que afirma que dos profesores alemanes, Karl Schlenz y Max Heiser, lanzaron en 1915 un nuevo deporte, que llamaron Handball, inspirando su reglamentación en los juegos antes mencionados, que ambos habían tenido oportunidad de conocer. Pero originándose, ya desde entonces la disyuntiva, handball de campo con 11 jugadores o handball de sala con 7 solamente.
Schelez defendía la primera, Heiser la última. Poco a poco se impuso la idea de aquél y la especialidad de campo comenzó a jugarse como práctica de esparcimiento para atletas y gimnastas; cuando nacieron los primeros equipos, poco después de finalizada la primera guerra, la Federación Alemana de Gimnasia tomó a su cargo la dirección del nuevo deporte.
Mientras esto ocurría en Alemania, toda la Escandinavia se transformaba en baluarte del handball reducido, aunque debido al auge alcanzado por el de campo, también ellos lo practicaron con acierto.
Ignorados y aislados del resto del mundo handbolístico, Uruguay y Argentina continúan jugando el Balón Uruguayo.
Suecia domina el panorama del norte europeo y Alemania es el dueño del resto, tal el balance de los primeros encuentros internacionales.
En 1920 se crea la Federación Internacional con sede en Alemania y en 1936 los magníficos Juegos Olímpicos de Berlín reciben, con gran afluencia de público el debut en eventos de esta magnitud, de nuestro deporte. Participan 8 países y la final Alemania - Austria se juego ante cien mil personas en el Estadio Olímpico, registrándose un resonante triunfo de los locales mientras Suiza ocupa el 3º puesto.
Los primeros campeonatos Mundiales se realizaron dos años más tarde en el mismo escenario. En enero se jugó la especialidad de sala venciendo inesperadamente Alemania a Suecia en la final, mientras Dinamarca vencía a Austria por el tercer lugar. En febrero se disputa el de campo repitiéndose el marcador de los Juegos Olímpicos.
Mientras sucede todo esto, en forma paralela va cobrando auge la actividad femenina donde Dinamarca es líder, y si bien el desarrollo es amplio no lo es tanto el contacto internacional.
Sobreviene la guerra y el handball se refugia en escandinavia donde, al amparo sueco, espera la final de la contienda para imponerse definitivamente en el mundo entero. Aprovechando la contingencia, la presión nórdica para imponer el handball reducido, se hace irresistible y en 1944 la Federación Internacional reunida apresuradamente en Estocolmo aprueba la reglamentación oficial única para handball de salón.
En 1946 es "recreada" la Federación Internacional de handball teniendo como sede la ciudad Suiza de Basilea.
Suecia emerge de la guerra como claro dominador. La actividad reinicia con toda la fuerza y en ambos sexos el crecimiento cualitativo y cuantitativo se hace vertiginoso. Los partidos internacionales se multiplican y toda Europa se apasiona por el handball reducido.
Mientras Alemania lucha por mantener, a toda costa, la especialidad de campo.
Aún en 1948, 1952 y 1955 se juegan Mundiales de campo con un número respetable de participantes (17 en 1955), pero a partir de allí comienza el declive, 8 países en 1959 y 1963 y sólo 6 en 1966; terminan por convencer a los alemanes, y a pesar de haber ganado todos los mundiales de campo en que participaron (en 1948 ganó Suecia, pero Alemania no jugó) declinan su posición y no vuelven a realizarse mundiales de esta especialidad.
Paralelamente crecía el número de naciones representadas en los mundiales de salón. De los cuatro participantes de 1938 se pasó a 11 en 1954, 16 en 1958, 21 en 1961, 24 en 1964 y 1967, 25 en 1970 y 32 en 1974. Era evidente, el triunfo de esta veloz y más espectacular versión del viejo handball. Todo esto apuntalado desde 1957 por la realización del mundial femenino y desde 1964por el mundial universitario.
Llega 1972, y el handball de campo es casi un recuerdo, mientras el de salón ingresa victorioso a los Juegos Olímpicos de Munich donde Yugoslavia muestra su poderío creciente obteniendo la medalla de oro, Checoslovaquia la de plata y Rumania la de bronce.
Ya definitivamente consolidado el handball, se extiende a los niveles militares, laborales, intercolegiales, y su proceso no se detiene; para 1976 es posible que la especialidad femenina debute en los Juegos Olímpicos de Montreal. Los Juegos Panafricanos tienen a Egipto a su primer campeón, mientras en América se activan las gestiones para incluirlo en los Juegos Panamericanos. Otros torneos de menor envergadura cobran importancia, como las ya tradicionales Copa Latina y de los Balcanes, o la Copa de Europa para los equipos campeones, tanto masculinos como femeninos. En síntesis: estamos presenciando la etapa de expansión handbolística, que en su desarrollo no deja nivel sin copar, los resultados de esta siembra ya están a la vista.
Tal como hemos visto los orígenes del handball de campo y el de salón son distintos, por ello queda claro que el handball de salón no es un derivado del de campo, no es su versión reducida como ocurriera con el hockey, rugby y fútbol, sino que sus características muestra una total independencia de la modalidad de 11 jugadores.
Varias son las causas que determinaron la consolidación de la actividad de salón en detrimento de la de campo, y vale la pena analizarlas. En primer lugar, es evidente que en la versión de siete hombres, la entrada en juego es mucho más asidua, la movilidad y velocidad es mayor y los resultados reflejan un aumento considerable en el número de goles logrados. El juego gana en espectacularidad. Otro aspecto importante, aquí el defensor tiene mayores posibilidades de quitar el balón a su rival, mientras que en el handball de campo la posesión de la pelota es total, condenando al defensor a esperar un pase defectuoso o a bloquear, simplemente, los envíos al arco. En tercer término merece citarse el hecho de poder jugarlo durante todo el año y en cualquier condición atmosférica, cosa imposible para la especialidad de campo sometida a los rigores climáticos.
Finalmente incidió un aspecto colateral que influyó casi de manera decisiva, tal como fue el auge del mundial de fútbol, que fue dejando sin campos al handball, toda vez que las instituciones reservaron los suyos para el balompié.
El panorama actual, sobre todo en Europa, nos presenta una temporada de ocho meses de competiciones oficiales y un receso de verano en el cual se disputan torneos amistoso e internacionales, la mayoría de ellos en canchas al aire libre. Por su parte la actividad de campo se redujo prácticamente a ambas Alemanias, Austria, Suiza y Holanda, enfrentando sus jugadores, dos veces por año, el problema del cambio de mecánica y mentalidad al pasar del juego de campo al de salón y viceversa.
Uruguay y enseguida Argentina son los iniciadores de la actividad a través del Balón Uruguayo. En la orilla del Plata se jugaba desde 1910, en el Parque Higiene y Salud del Profesor Guilberto Valetta que fue su creador, en nuestro país desde 1919 en la Escuela Argentina de Balón. Pasarían muchos años hasta que a fines de la década del 30, Brasil se agregara al panorama americano. Para esta fecha comienza a notarse el declive uruguayo que terminará sobre 1945 en una total inactividad.
El intercambio es amplio, varios son los encuentros entre equipos de ambos países, destacándose River Plate (Argentina) y su similar uruguayo de Sporting quienes entre 1936 y 1941 inclusive, disputan una copa anual.
El primer partido internacional de América del Sur, del cual hay documentación, muy difícilmente, haya habido otro anterior, se jugó en el Parque de los Aliados en Montevideo en 1931 venciendo Argentina por 4 a 1, repitiendo el éxito, ahora por 5 a 2, en la revancha.
Las confrontaciones internacionales a nivel de clubes se suceden y Brasil comienza a entrar en la órbita activa, registrándose en 1952 el primer encuentro internacional con Argentina en San Pablo por la Copa Major Padilha, donde se registra un empate en 4 goles, pero el elenco argentino vence por 9 a 4 al campeón interclubes, Asociación de Cultura Física; y por 7 a 2 al Pinheiros, subcampeón. Al año siguiente la Selección de Brasil se presenta en Buenos Aires repitiéndose el resultado anterior. También 4 a 4 termina el encuentro con el entonces campeón River Plate; mientras que un combinado de la F.A.H. se impone 6 a 4 a los visitantes. Todo esto siempre en la especialidad de handball de campo.
Mientras tanto en el otro extremo de América el balonmano sentaba sus reales lugares en Canadá y Estados Unidos por iniciativa de las colectividades francesa y alemana respectivamente. Lamentablemente las distancias hicieron imposible contactos con los del cono sur. Pero fueron los norteños los primeros en luchar con los cucos europeos a nivel de selecciones. En 1936 un improvisado equipo de basquetbolistas yanquis ocupan el último puesto en los Juegos Olímpicos de Berlín.
Sobrevino un largo paréntesis que rompería Brasil en 1958 presentándose en el tercer mundial de salón en Alemania Democrática, los resultados fueron catastróficos: 12 - 32 frente a Dinamarca, 12 - 24 contra Austria y 9 - 22 ante Yugoslavia. Impensadamente, las condiciones no eran las más propicias para ello, una representación de la Sociedad Escolar Deportiva Alemana de Lanús Oeste (Sedalo) de la argentina realizó una gira muy extensa por diversos países de Europa en 1962, enfrentándose a equipos de segunda y tercera división logrando 10 triunfos, 4 empates y 12 derrotas. Un año más tarde River Plate, con el que muchos consideran fue el mejor equipo de todas las épocas del handball argentino, imita al club del sur; su gira abarcó España, Francia y Alemania. Cinco triunfos, 2 empates y 9 derrotas (4 de ellas por diferencias de 2 o 3 goles) fueron el balance, que fue positivo por la jerarquía de los rivales enfrentados, entre los que merecen citarse Barcelona que era Subcampeón español; Stella Sports segundo en el campeonato francés y el conocido Gummersbach, que aquel año fue cuarto en el Torneo alemán de 1º división.
También en 1963 por primera vez se realiza una eliminatoria americana para un campeonato del mundo enfrentando a Canadá y estados Unidos. El primer partido arrojó un resultado de 17 a 15 para los yanquis que, pese a perder la revancha 17 a 16, se clasificaron por diferencia de goles. En el mundial la suerte le fue esquiva, perdió 9 - 20 frente a Alemania Democrática, 3 - 22 ante Yugoslavia y 13 - 24 contra Alemania Federal.
Canadá vence en la eliminatoria de 1966 por 26 - 24 y 30 - 17 dejando en el camino a su vencedor de la eliminatoria anterior. Viaja así a Suecia en 1967 para caer derrotado 9 - 28 ante Rusia, 13 - 27 con Rumania y 6 - 37 con Alemania Democrática.
A esta altura cabe destacar que Cuba, que estaba afiliada a la F.I.H. pero no registraba actividad alguna, es separada del órgano rector por incumplimiento de sus obligaciones administrativas.

DECADA DEL 70:
En 1969 Canadá vuelve a imponerse a EEUU, pero es descalificada por incluir jugadores extranjeros, su rival toma parte del mundial del 70 en París pero las cosas no cambian, 8 - 34 con Yugoslavia, 9 - 23 con Checoslovaquia y 15 - 21 ante Japón, nada se había avanzado.
EEUU. Encara entonces las cosas con mayor seriedad y realiza varios juegos internacionales con Islandia y con otros países de Europa de los que integran un segundo nivel, sufre varias derrotas pero logra vencer 17 - 16 a Austria y 19 - 15 a Bélgica.
A esta altura de los acontecimientos, el intercambio interclubes entre Brasil y Argentina se había hecho amplio, siendo el Tenis Club, el Martini, el Pinheiros, el Wolswagen y el 1º de Mayo los más asiduos defensores de los verdeamarillos, mientras River Plate, Ballester, SAG Polvorines, Quilmes y Lanís Oeste sostenían el pabellón azul y blanco. En EEUU la actividad se extiende y alcanza un nivel interesante cuando su práctica en las Universidades y se hace obligatoria en el ejército norteamericano. En Canadá 6 de sus grandes provincias se vuelven al trabajo que culmina con la realización del Campeonato Nacional Canadiense con el auspicio de los distintos gobiernos provinciales.
México se agrega al movimiento handbolístico en forma oficial en 1970 pero ya se jugaba en la colonia alemana desde fines de la década del '50. Su debut internacional le depara dos derrotas ante EEUU por 32 - 27 y 27 - 7.
En Argentina y Brasil el comienzo de la década del '70 marca el inicio de la expansión interna, el handball deja Buenos Aires y San Pablo y comienza a florecer en distintas provincias y estados, siendo fundamental el trabajo de base que se lleva a cabo en los institutos educacionales.
En 1971 se registra el pedido de afiliación de las Antillas Holandesas, el cual, desconocemos las razones no prospero.
Ese mismo año se pone en disputa el Trofeo Challenger Brasil - Argentina por el cual se enfrentaron anualmente los seleccionados de ambos países. En la primera edición, en San Pablo venció Brasil 10 a 9 en accidentado partido. En la segunda, en 1973, el Luna Park de Buenos Aires fue el marco de la victoria Argentina más clara sobre sus tradicionales rivales, 24 a 15 fue el resultado y por primera vez en nuestro país el encuentro fue televisado en directo por canal 7. Cabe recordar que el encuentro fue válido para la serie Eliminatoria Americana para el VIII Campeonato Mundial.
Hasta 1928 el balonmano es acogido por la I.A.A.F (Federación Internacional de Atletismo Amateur), momento en que debido al auge que experimenta se crea la F.I.H.A. (Federación Internacional de Balonmano Amateur).
El año 1934 marca el inicio de la relación entre la F.I.H.A. y el C.O.I. (Comité Olímpico Internacional), ya que éste aprueba la petición de incluir en el programa de los Juegos Olímpicos de 1936 celebrados en Berlín, el balonmano a once masculino.
En 1938 se organiza el Primer Campeonato del Mundo de balonmano a once (julio) y de Balonmano a Siete (febrero), ambos en Alemania y de categoría masculina.
La Segunda Guerra Mundial interrumpió el auge de los deportes y el balonmano que se jugaba en la zona que la guerra más devastó necesitó tiempo para recuperarse.

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